Capturando la obra pictórica o...?


A sentarse, a relajarse para adentrarnos a través de 3 horas y 40 minutos en el proceso creativo; la búsqueda de lo invisible, de la desnudez más completa;

Tengo que ver, te persigo y llegaré hasta la extenuación hasta encontrarte; una vez que logre atraparte en el lienzo, te guardaré para que nadie te vea.

Jacques Rivette narra o mejor acompaña en este proceso al pintor. Para aquellos que hayan visto esa obra maestra de Víctor Erice el sol del membrillo estamos ante un proceso similar pero Erice acaba encontrando y poniendo en imágenes la poesía escondida, ansiada, buscada. Jacques Rivette opta por callar y esconder debajo de una tela, detrás de un muro el secreto.

No puedo compartir el criterio pues el Arte está para mostrar salvo que Jacques apunte más allá y su obra no sea sino una gran metáfora de la imposibilidad del desvelamiento del secreto último.

Pero, tortura y dolor no son necesariamente el camino. Víctor Erice lo puso de manifiesto y tantos otros, o no tantos.

Cine de peso, palabras mayores que nos dejan con una pregunta ¿por qué esconder? Quizás sea tan íntimo que nadie habría de creerme, déjame que lo guarde para mí aún a costa de que digan "no quisiera acabar mis días de pintor como usted" mientras agradecido por la sinceridad de esas palabras, respondo " sigue así, no cambies...

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